25N. No somos víctimas, somos supervivientes ¡y combatientes!

Con motivo del 25 de noviembre contra las violencias machistas, desde la Federación Estudiantil Libertaria consideramos necesario hacer un análisis de nuestros entornos personales y sociales para lograr la eliminación de estas violencias encabezada por el empoderamiento y liberación de las mujeres. Es hora de gritarle al mundo que no somos víctimas sino supervivientes.

Es imprescindible identificar la función social que cumplen las violencias contra las mujeres: el mantenimiento del sistema patriarcal dentro del entramado de sistemas a nivel mundial, que confluyen y se retroalimentan mutuamente. Recordemos que, como mujeres, estamos atravesadas en nuestros propios cuerpos, por continuos sistemas de violencia: no sólo somos mujeres; somos mujeres, trabajadoras, racializadas, trans. Enfrentar las violencias patriarcales implica primero comprender todas las maneras que tiene el patriarcado de atacarnos, y armarnos ante ellas, lo que implica construir una lucha que necesariamente nos incluya a todas. Las violencias que sufrimos no pueden definirse como irracionales, todo lo contrario, su objetivo es el sometimiento de la mujer bajo el yugo de la masculinidad occidental como poder dominante. El Estado tiene –como siempre ha tenido– un rol fundamental en la acción y legitimación de estas violencias: además de ser el responsable de la revictimización que sufrimos en los procesos de denuncia, también lo es de las violencias ejercidas sobre nuestras compañeras migradas. No sólo no soluciona el problema atacando a su raíz, sino que además revictimiza, estigmatiza y culpabiliza a la víctima. Un ejemplo de ello es la obligación de la agredida a declarar en presencia de su agresor que pretende establecer el Pacto de Estado contra la Violencia de Género.

La única respuesta del Estado frente a las violencias machistas es generar mecanismos e instituciones que producen un mayor intervencionismo sin ser sinónimo de una mayor eficacia en la lucha frente a las violencias contra las mujeres. Muy al contrario, lo que podría considerarse como un descenso de las tasas de violencia grave contra mujeres no es un reflejo de la realidad, sino que se debe al artificio jurídico de calificar como delito de lesiones menos grave aquellos en los que no se pueda demostrar un elemento de dominación sobre la agredida. Es decir, se crean mecanismos patriarcales paracontinuar invisibilizando violencias machistas dentro del aparato judicial, ignorando la contundente realidad de que esta dominación machista se da en la práctica totalidad de los ámbitos sociales.

En el contexto académico no existen programas educativos con perspectiva de género e igualdad de oportunidades. Ello puede venir dado por la acción, pero también por la omisión: la visibilización de referentes femeninos en la mayoría de áreas de estudio sigue brillando por su ausencia o escasez. Así mismo, los estudios más enfocados a cuidados y enseñanza continúan estando dirigidos a la población femenina. Por otro lado, las figuras de autoridad, que cuentan con una gran aprobación social, pueden ser personas desinformadas en materia de género y que, cuanto menos, refuerzan el sistema patriarcal. Es sabido que cuando un docente da una opinión, ésta se convierte en una verdad universal (cuanta más autoridad, más absoluta es esa verdad), y las violencias hacia las mujeres no se salvan: cuando un docente humilla a figuras femeninas o desacredita sus intervenciones por el hecho de ser mujeres, banaliza la violencia contra las mujeres o infravalora la lucha feminista por considerar –¡o no!– que ya impera la igualdad, otorga legitimidad a estas actitudes machistas y perpetúa las mismas en el resto de individualidades de la comunidad educativa.

Para combatir las violencias contra las mujeres, es necesario cambiar el modelo educativo en el que vivimos, por otro que apueste por la igualdad desde el respeto por las diferentes identidades. Es fundamental incentivar programas coeducativos con perspectiva de género –sin olvidar las opresiones que coexisten en el sistema educativo en relación a etnia y clase– que destruyan los roles de género permitiendo así que no se reproduzcan actitudes machistas ni opresoras de las diferentes identidades de género y que se rompa con la dinámica capitalista heteropatriarcal y racista. La intervención ante las violencias machistas debe construirse en base a un modelo efectivo que no es sinónimo de mayor intervencionismo del Estado, sino de disponibilidad de recursos y mecanismos eficaces para construir una sociedad libre de violencia e imposiciones contra las mujeres.

Desde nuestros espacios, en la lucha por la liberación de las mujeres, debemos romper internamente con las lógicas heteropatriarcales aprehendidas para liberarnos de la dominación del sistema. Es necesario respetar los tiempos de deconstrucción necesarios, siempre que no entorpezca la lucha feminista ni dilate y facilite la dominación de las mujeres. El objetivo es conseguir que ni nuestro sexo ni nuestra identidad de género, determine nuestra autonomía, que las mujeres seamos autosuficientes y personas completas que no necesitan de un acompañante que complemente nuestras vidas, acabar con el mito de las medias naranjas: si media naranja no llena un vaso de zumo, mucho menos completa una vida, somos naranjas enteras, jugo y semillas nosotras mismas. Una herramienta para liberar nuestros espacios es feminizarlos, es decir, visibilizar las figuras femeninas así como los valores feministas como la igualdad y la defensa del cuerpo, del territorio, de las otras, a través del empoderamiento personal y colectivo.

En cuanto al papel de los hombres en la lucha feminista, es importante destacar su labor de deconstrucción para alcanzar el absoluto respeto dentro de los espacios feministas y de la sociedad en general. En este sentido, es imprescindible el trabajo personal y colectivo en la revisión de los roles adquiridos como hombres en el medio social patriarcal, así como la elaboración de materiales de formación que incidan sobre la visión de las mujeres como iguales y personas independientes y libres, pero, sobre todo, sobre los aspectos sociales y personales de la violencia contra las mujeres como herramientas de prevención.

Por último, respecto al ámbito de las relaciones interpersonales, es imprescindible recordar que las violencias encubiertas son tan importantes como las manifiestas; manipular la realidad de la agredida, humillarla, desvalorizarla, intimidarla con gestos y posturas amenazantes, etc. es una parte de las violencias contra las mujeres que en demasiadas ocasiones es invisible a los ojos de la sociedad y destructiva a la percepción de autoestima de la agredida. La labor de la sociedad es hacer visible esa destrucción mediante la concienciación colectiva sobre todos los tipos de violencias contra las mujeres y un elemento clave para ello es la prevención a edades tempranas, en este sentido debemos destacar la importancia de un modelo coeducativo en los términos que indicamos anteriormente.

¡Por un modelo co-educativo, libre y popular!
¡No somos víctimas, somos supervivientes y combatientes!

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Consejos Sociales: Caballo de Troya de las empresas

¿Democracia en la Universidad?

La participación y la calidad democrática en las Universidades Públicas se sitúa en un peldaño similar al del resto de instituciones del Estado. Es decir, en ambas brilla por su ausencia, relegando toda participación política a depositar un voto cada cierto tiempo. Un voto que no implica representación alguna, si no que es una delegación total. La representación exige de condiciones entre representante y representada, algo que no se da en ninguno de los cargos electos de las instituciones oficiales, universitarias o estatales.

Si ya nos parecen una farsa los procesos electorales y las instituciones delegadas ¿Que cabe esperar de aquellas instituciones que rigen nuestras vidas y que ni siquiera pasan por un filtro electoral? Tenemos grandes ejemplos de este tipo de instituciones: Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. Entidades supranacionales al servicio del gran capital financiero para el control de las políticas nacionales.

En las Universidades Públicas encontramos nuestra propia entidad de control político al servicio de los intereses de las grandes empresas: los Consejos Sociales. En este cuaderno vamos a tratar de explicar y contextualizar su funcionamiento, así como poner cara a sus miembros y sus conexiones con el mundo de la empresa.

El Consejo Social de las Universidades Públicas se considera el órgano que debe establecer la adecuada relación entre la propia Universidad y la sociedad en la que se inserta, buscando la mayor calidad de la enseñanza y la investigación universitarias, y la intensificación de las relaciones con los ámbitos culturales, profesionales, económicos y sociales. Pero además de estas funciones de relación con otros ámbitos de la sociedad, el Consejo Social se concibe como un órgano de participación de las instituciones sociales en la vida universitaria, especialmente en las actividades de carácter económico, y en una doble dirección: la promoción de la colaboración de entidades sociales y económicas en la financiación de la Universidad, y la supervisión de las actividades económicas de la misma.

¿Quién gobierna la universidad?

La enseñanza y las instituciones que la forman no son neutrales, sino que están insertas en una sociedad determinada y están a merced de los intereses del modelo social en el que se desarrollan. Es por esto que los conocimientos que genera y transmite reproducen los valores de dicha sociedad. Estos valores son los de las élites políticas y económicas que controlan los medios de producción (y reproducción). En resumen, la enseñanza es un instrumento más al servicio del mercado. Es este el análisis del que partimos para dirigir nuestra acción hacia la transformación social, el aprendizaje colectivo y la generación de conocimientos para satisfacer las necesidades colectivas.

Todas las reformas educativas que se han sucedido durante todo estos años no han hecho sino adaptar la educación al capitalismo, en contra de la voluntad de la comunidad educativa. A fin de poder revertir esta situación vemos necesario que la base de la gestión educativa sea de autogobierno. Hoy en día la universidad se rige por tres órganos estructurados piramidalmente entre si:

  • El Consejo Social, donde participan representantes de las grandes empresas y partidos políticos para establecer, entre otras cosas, el presupuesto anual
  • El Claustro, supuestamente la entidad que se encargaría de la representación directa de la comunidad educativa
  • El Consejo de Gobierno, el órgano que gobierna de facto la universidad, compuesto por cargos elegidos indirectamente, por parte del rector, decanos y directores de departamentos.

Consejos sociales: Caballo de Troya de las empresas en la universidad.

Merece la pena detenerse a analizar los consejos sociales. Como ya hemos dicho, está formado por representantes de empresas, fundaciones o personas vinculadas a los grandes partidos políticos. Si algo brilla por su ausencia en la universidad eso es la democracia y la participación directa de la gente que la integra. Esto mismo se ve reflejado tanto en el claustro como en el consejo de gobierno, dos órganos que están lejos de ser horizontales. Sin embargo, la máxima expresión antidemocrática la encontramos en los consejos sociales. Si las universidades de todo el estado están mercantilizándose cada vez más y los tentáculos de las grandes empresas llegan a modelar planes de estudio y a crear sus propios másteres es en gran medida a causa de estos consejos sociales. Podríamos decir que son el “caballo de Troya” que se ha colado en nuestras universidades, el que que se encarga de que sus intereses condicionen el funcionamiento de la universidad, los contenidos que se imparten etc.

Basta echar un vistazo a los consejos sociales del estado para darnos cuenta de lo implicadas que están las empresas, fundaciones y partidos políticos en las universidades. Por ejemplo, el presidente del consejo social de la universidad de La Rioja es José Luis López de Silanes Busto, presidente de CHL, una empresa del sector petrolífero (sería interesante preguntarnos que interés tiene una empresa así en el gobierno de una universidad). Otro buen ejemplo es el de José Luis Feito Higueruela, miembro del consejo social de la universida Carlos III de Madrid y consejero de Bankia y de Red Eléctrica. Creemos que estos dos ejemplos ilustran a la perfección la naturaleza de los consejos sociales. Podríamos seguir con la lista, compuesta casi exclusivamente por lo que se suele llamar el BBVA (Burgueses, Blancos, Varones y Adultos). Aquí podéis ver una muestra de este tipo de personajes en la Universidad de La Rioja:

Finalmente, para acabar de ilustrar este apartado, veremos unos cuantos ejemplos concretos de la función de estos consejos sociales. Entre otros muchos, nos encontramos este:

la creación, transformación y supresión de facultades, escuelas técnicas superiores, escuelas universitarias e institutos universitarios, así como la implantación, modificación o supresión de enseñanzas universitarias conducentes a la obtención de un título oficial”.

De esta desmesurada capacidad para cambiar a placer facultades y estudios, entre otros, podemos encontrar un buen ejemplo en la Uiversidad Coplutense de Madrid, donde se está empezando a aplicar la reestructuración. Esta reforma implica fusiones de facultades como la de filosofía y filología. No hace falta decir que esta reforma no responde a razones académicas, sino a económicas y políticas. Sigamos con más ejemplos:

“Promover el establecimiento de convenios entre la universidad y entidades públicas y privadas orientados a completar la formación de los estudiantes y facilitar su empleo.”

Aunque esté escrito de manera atractiva incluso para una estudiante que quiera completar su formación, enseguida nos damos cuenta que detrás de esto se esconden las prácticas no remuneradas, explotación pura y dura. Tristemente, podemos encontrarnos fácilmente con este tipo de situaciones en la mayoría de universidades del estado. Siguiendo esta línea nos topamos con esto:

“Promover orientaciones de la actividad universitaria adecuadas a las demandas del mercado laboral.

Ya ni siquiera se esfuerzan por ocultar la naturaleza de este organismo. Su influencia se extiende desde los planes de estudio hasta el ámbito de la investigación:

“Estimular la actividad investigadora de la universidad y en especial, promover aquella vinculada a los sectores productivos de su entorno, propiciando proyectos de investigación y desarrollo compartidos entre la universidad y las empresas o instituciones.”

Es decir, que si tu investigación sobre física teórica o sobre poemas de Petrarca no produce ningún conocimiento “útil” para el mercado el consejo social se encargará de cerrar el grifo, como hemos ido viendo sobre todo durante estos último seis años. Incluso hay veces que las funciones del consejo social, sobre el papel, no parecen tan horribles:

“Realizar estudios sobre materias de su competencia y, especialmente, sobre la adecuación de la oferta de titulaciones y contenidos de los planes de estudios a las necesidades sociales.”

Aunque suponemos que estas necesidades son tan “sociales” como lo es el propio consejo. Entre sus quehaceres encontramos algunos realmente llamativos:

“Formular sugerencias y propuestas al consejo de gobierno de la universidad tendentes a mejorar el funcionamiento de las actividades universitarias en sus distintos aspectos, y sobre todo de la calidad en la docencia y la investigación. A tal efecto el Consejo Social podrá recabar la realización de auditorías o solicitar informes e inspecciones de los órganos externos competentes para evaluar la calidad y el rendimiento de los servicios universitarios, incluida la docencia

¿Un consejo formado por consejeros de Bankia y empresas petrolíferas se dedica a evaluar a docentes? Vistos los resultado hasta ahora, seguimos pensando que nuestra educación será de calidad cuando sea gestionada por toda la comunidad educativa, no por empresarios. Para acabar, un último ejemplo:

“Impulsar las actividades que permitan un acercamiento del alumnado universitario a las demandas de trabajo de las empresas, de la administración y de las instituciones para favorecer la inserción profesional de los titulados universitarios y tituladas universitarias.”

Este último apenas necesita comentario alguno, no refleja más que la capacidad de este consejo de modificar los estudios en vistas a la producción y la inserción en el mercado. En efecto, cabría preguntarse por qué tantas carreras tienen una asignatura llamada “dirección de empresas” y nombres por el estilo cuando a priori no es para nada necesaria en la carrera. ¿No sería mejor poner una asignatura llamada “sindicalismo”, partiendo del hecho de que la mayoría de estudiantes acabarán subordinadas a jefes y no como directoras de una empresa? ¿No sería mejor añadir a los contenidos una perspectiva de género, tan necesaria y tan ignorada? La cuestión, una vez más, es ¿mejor para quién?

Estos no son más que algunos ejemplos de las actividades del consejo social, un órgano del que por su secretismo sabemos poco a pesar de lo mucho que influye en nuestros centros.

Pasar a la ofensiva

Para transformar esta situación nos vemos obligadas a ir más allá de la crítica y organizarnos en torno a unos objetivos y dotándonos de estrategias. De poco sirve ir de huelga en huelga y de asamblea en asamblea reaccionando a los continuos ataques que nos vienen desde fuera. Y menos aun si lo hacemos sin pararnos a pensar con qué fuerzas reales contamos, sin plantearnos otros frentes de lucha en los que podríamos conseguir pequeñas victorias y acumular fuerzas. Debemos eleborar nuestro propio plan, seguir nuestros propios ritmos. El objetivo social sería la superación del capitalismo y con ella, la socialización de la enseñanza. Quizás la mayor incógnita en este asunto sea la estrategia concreta que debemos seguir. Aunque, a fin de cuentas, se trata de marcar objetivos que podamos superar mediante la acción colectiva y de este modo acumular fuerzas que nos permitan avanzar hacia la transformación que buscamos.

Nuestra propuesta estratégica central es la Gestión Comunitaria, la creación contrapoderes que se enfrenten al poder hegémónico. Estos ponen en marcha un proceso de deliberación, acción colectiva y organización. El objetivo de un contrapoder es inhabilitar al poder hegemónico, en este caso el gobierno de la universidad, y ser capaz de influirle y orientarlo, ir arrebatandole legitimidad para finalmente dinamitarlo.

La potencia de este contrapoder no está solo en su capacidad de hacerle frente al poder hegemónico, sino en su forma, en su capacidad para ganarle terreno y asumir determinadas tareas cotidianas,desde las más pequeñas (influir en horarios, realizar formaciones que den una perspectiva crítica a los contenidos, poner en práctica proyectos de apoyo mutuo entre estudiantes como bancos de apuntes, etc) a las más importantes, el gobierno mismo de las universidades.

Para poder constituirnos como contrapoder de poco sirve intentar resistir a la última reforma educativa o reunirnos en asambleas sin una estrategia clara, debemos constituir desde ahora comunidades de lucha desde donde enfrentarnos a los rectorados y empezar a ganarle competencias, empezar a autogobernar poco a poco aquello que el poder hegemónico controlaba. Solo un esfuerzo continuado que sea capaz de contar con experiencias pasadas podrá acercarse poco a poco a la transformación radical que buscamos.

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Primeras impresiones: la Universidad que no esperamos.

Inocente, empiezo la universidad creyéndome todo lo que me han contado, pero siempre se les olvidan unos cuantos detalles que para mi no pasan desapercibidos.

Son las once de la mañana y ya llevo varias horas en mi primer día de Universidad. Las facultades son grandes por lo que me cuesta situar las aulas a las que tengo que acudir. En clase me dicen que tengo que sacarme el carnet universitario para poder entrar a la biblioteca de la universidad. Perpleja me pregunto por qué necesito entrar a una biblioteca pública con identificación, ¿es que cualquier persona no puede acceder a estudiar o consultar algún manual?

Mi primer día no fue como yo esperaba, pero si quiero encontrar un trabajo decente tengo que pasar por aquí. O eso nos han contado. El edificio Quintiliano no es el que me corresponde, así que no lo conozco muy bien, en él es donde me han dicho que tengo que hacerme el carnet.

Al entrar, lo primero que me encuentro es que en medio del pasillo hay una sucursal del Banco Santander. Al ir a preguntar cuál era la cola para hacerme el carnet universitario, me indican precisamente la cola que se ha formado delante de la sucursal, no doy crédito.

Lo que empezó como una sorpresa terminó convirtiéndose en indignación al ver que, junto con el papeleo necesario para el carnet de estudiante, veo que cuelan un documento para abrirse una cuenta bancaria. Veo que mucha gente no se da cuenta y la firma. ¿Cómo es posible que se les permita tratar de engañarnos así? ¿Qué pinta un banco en una universidad pública?

Antes de llegar a la universidad, ya he tenido que sufrir la LOMCE en bachiller. También las subidas de tasas universitarias, que no me han permitido irme a estudiar fuera, ya que suponía pagar la matrícula, un piso, el transporte… Demasiados gastos. Pero tras este primer desencuentro con la universidad, he decidido informarme más a fondo. Había oído hablar del Plan Bolonia y del 3+2, las dos reformas universitarias más recientes que han encarecido el precio de la matrícula, llegando a triplicarse en tan solo unos años. Sin embargo no era consciente de lo que estas reformas suponían también en cuanto a contenidos de las carreras y el gobierno de las universidades.

Como la mayoría de la gente, tenía una visión de la universidad como un ejemplo democrático, como un templo del conocimiento y el debate… Y resulta que nada más lejos de la realidad.
No solo las clases siguen la misma dinámica de tragar lo que los profesores nos quieran soltar y vomitarlo en un examen.

Uno de sus tres órganos de gobierno es el llamado Consejo Social. Al principio sonaba bonito, ya que es el encargado de que la universidad no sea algo aislado del resto de la sociedad, una burbuja, sino que debe atender sus necesidades. El problema aparece cuando me doy cuenta de que la gran mayoría de la gente que participa en él son grandes empresarios o políticos, que tienen la capacidad de decidir qué carreras se imparten, modificar los contenidos y desde luego, lo hacen en función de sus intereses económicos. Es decir, el Consejo Social es el responsable último de la mercantilización de la educación.

Mercantilización, una palabra que había oído mil veces sin prestar demasiada atención y que aunque parezca una compleja, no significa más que adaptar las cosas a la lógica del mercado. Lo que importa no es el aprendizaje ni el desarrollo personal, si no que los empresarios puedan sacar beneficio económico, corrompiendo totalmente el sentido de la educación.


Análisis escrito por Lucía Jiménez (Militante de la FEL) para El Salto La Rioja

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Visca la Terra, Mori l’Estat. La FEL respecto a Cataluña.

| “Si votar cambiase algo, sería ilegal” Emma Goldman.

[CAST]

Comunicado de la FEL respecto a la represión que está sufriendo Cataluña

Desde inicios de este mes en el Principat de Catalunya hemos asistido al espectáculo “democrático” de la coacción estatal con tal de que no podamos autodeterminarnos, de que no podamos decidir nuestro futuro, de que no podamos votar.

Comenzaron enviando a la Guardia Civil –los mismos que antaño de gris reprimían a nuestras abuelas– a registrar imprentas en busca de las armas que sólo un estado autoritario y totalitario como el español puede temer, unas papeletas. No tardaron en trasladar sus registros policiales a otras imprentas, locales, sedes de semanarios, sedes de empresas de correos y fincas particulares buscando otra vez lo mismo, el material electoral, pero ahora también urnas, láminas impresoras, carteles anunciadores del referéndum e incluso claveles –aquella temible arma ya usada antes para derribar el régimen salazarista de Portugal–.

Vetaron actos de aquí y de alrededor del estado que meramente querían hablar a favor del derecho a decidir, del derecho a votar; requisaron abanicos y octavillas, desmontaron tenderetes políticos, detuvieron militantes de todo tipo de ideología por manifestarse o encartelar las paredes de nuestros barrios.

También prohibieron, con amenazas presenciales de la Guardia Civil, cualquier muestra de información sobre el referéndum en los diferentes medios de comunicación catalanes, públicos y privados, siempre que no hiciesen campaña por el NO como últimamente se ha visto con la propaganda legalista y antidemocrática del conjunto de la manipuladora prensa española y los partidos del régimen, que en bloque avanzan justificando una intervención violenta en nuestra tierra. Igualmente imputaron todas las alcaldesas que, coherentemente, apoyaron poner las urnas, haciendo caso omiso de una legalidad ilegítima y de lo que el gobierno central, heredero del unitarismo franquista, les imponía hacer; se querellaron contra los miembros de la mesa del Parlament y contra otras dirigentes independentistas; el Ministerio de Hacienda anunció que asumiría por la fuerza las funciones económicas de la Generalitat y congeló las cuentas del Govern.

Ayer, 20-S, el ejecutivo de Rajoy suspendió la autonomía de Catalunya, y sus fuerzas de ocupación, aliadas con el resto de cuerpos represores, o sea, la Guàrdia Urbana y los Mossos –que cuando se trata de obediencia ciega y de violencia opresora no entienden de democracia o política–, intervinieron las instituciones de la Generalitat, detuvieron 14 cargos políticos y registraron 41 locales, incluyendo domicilios, y ahora amenazan con reventar y registrar la sede de la CUP, sin órdenes judiciales.

Desde la Federación Estudiantil Libertaria nos posicionamos, como no puede ser de ninguna otra manera, contra la militarización y policialización de nuestras calles, y contra la represión brutal y virulenta de aquellas que defienden la democracia, los derechos civiles y las libertades básicas de todas. Hacemos un llamamiento a mantener firme la solidaridad del resto de pueblos del estado, porque si hoy permitimos que nos roben nuestras libertades y derechos, mañana ya tendrán el pretexto para hacerlo en cualquier otro sitio.

Reiteramos como internacionalistas nuestro compromiso con el derecho a decidir de los pueblos oprimidos, rechazando toda opresión étnica, cultural, clasista, política o económica, sin luchar por su conversión en otro estado-nación, sino por una independencia sin fronteras, opresiones o autoridades.

Finalmente, también llamamos al movimiento antisistema catalán para que incida en la brecha que se acaba de crear y en los movimientos populares que ahora tienen el protagonismo, con tal de que una vez rompamos simbólicamente con el statu quo sea nuestra oportunidad para la revolución. Hemos de conseguir que las elites, económicas y políticas, no puedan gobernarnos. Creemos ingobernabilidad en todos los niveles y establezcamos mecanismos de autogestión y autoorganización popular para un día poder dirigir nuestras propias vidas comunitariamente.

A cada una de sus prohibiciones y agresiones hemos respondido con serenidad, solidaridad, desobediencia, rabia, mucha resistencia y con la sonrisa en los labios que muestra al mundo entero que estamos seguras de que venceremos. Así seguiremos, compañeras, luchando por la ruptura con el estado y por la revolución social. No nos podrán parar nunca si nos mantenemos unidas, rebeldes, conscientes y alegres.

AVUI COM AHIR, CONTRA EL COP D’ESTAT, TOTES AL CARRER!

VISCA LA TERRA, MORI L’ESTAT!

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¿Selectividad? Basta de circo: Acceso gratuito a la universidad

Casi 4 años han pasado ya de la aprobación de la LOMCE y todavía nadie en la comunidad educativa tiene claro qué va a pasar. Lo que en principio iba a ser una reválida obligatoria para todas las alumnas de cuarto de la ESO ahora no es más que una prueba que no todas harán y que además, no tendrá valor alguno más allá del informativo. Más complicado es el caso de la PAU, eliminada definitivamente sin un alternativa claramente definida. Esta confusión ha hecho que no se supiese la materia que iba a entrar en la prueba que sustituirá a la PAU, la EBAU, hasta pasada la mitad del curso. Esta confusión se añade a todas las “inconveniencias” que tenía la prueba anterior, como el hecho de que fuera un examen que solo permitía el acceso a la universidad en función de la nota.

Si ya de por si las distintas reformas educativas nos parecen perniciosas, el hecho de que generen un clima de incertidumbre donde ni profesoras ni alumnas saben muy bien a qué tipo de pruebas de evaluación y para qué se van a enfrentar a ellas, no es más que una muestra más del poco respeto que tienen nuestros gobernantes por la educación.

Estas reformas tienen lugar en un momento donde la educación lleva tiempo sufriendo unos recortes que la han dejado en un estado penoso: una enorme ratio de alumnas por profesora, infraestructuras en mal estado, escasez de materiales de estudio, menor número de becas etc. Esto no es más que la consecuencia lógica de una educación que no tiene por objetivo más que introducir a las alumnas en el sistema económico actual y ponerlas a producir. Una educación que nos obliga a competir, que nos divide entre “malas” y “buenas” alumnas dependiendo de las calificaciones. Una educación en la que aquella persona que no encaja es una vaga o simplemente no se la considera capaz de “aprender”, que se convierte en un eufemismo de memorizar. Una educación que nos impone el horario de una jornada laboral para irnos introduciendo poco a poco en el mercado.

Además, la subida generalizada durante estos últimos años de las tasas de acceso a la universidad han generado una exclusión mayor, haciendo que gran parte de la juventud se vea incapaz de acceder a la universidad por motivos económicos. Y sin ayudas al estudio se está obligado a trabajar en trabajos precarios, mal pagados y que dificultan la compatibilidad con los estudios.

Frente a este panorama de poco sirven las formas de protesta esporádicas. Necesitamos estar organizadas como comunidad educativa y fomentar la insumisión y el boicot a las imposiciones de la LOMCE. Urge levantar un proyecto de nueva educación donde esta quede bajo control de la propia comunidad educativa y al servicio de los intereses de las clases populares, dejando de ser la educación ajena a todas nosotras. Una educación a la que todas podamos acceder sin distinciones económicas, sin exámenes de acceso, sin pruebas que decidan quién está “capacitada” y quién no.

Por el boicot y la insumisión a la LOMCE y sus reválidas.
Por la abolición de la selectividad.
Defendemos lo público. Construimos lo común.

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ERREKALEOR BIZIRIK

En enero tuvimos la oportunidad de escuchar en primera persona el proyecto colectivo que se está desarrollando en Errekaleor, un barrio okupado de Gasteiz, donde otra forma de vivir y relacionarse es posible. La pasada semana sufrieron por parte del ayuntamiento e Iberdrola un ataque directamente al corazón del barrio, el tendido eléctrico, usando uso de la represión y el miedo. Por ello nos solidarizamos y apoyamos cualquier acción que se lleve a cabo en pro de que siga con vida el barrio.

¡Errekaleor aurrera!

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El primero de mayo se celebra el día internacional de la clase trabajadora. Conmemorando a los Mártires de Chicago y a todas aquellas asesinadas por aquellos intensos y sangrientos días de mayo de 1886, cuya historia recordamos y traemos al presente.

El primer 1 de Mayo

En la década de 1880 Estados Unidos estaba plagado de fuerza de trabajo migrante, exhausta, pobre. Pero muy organizada y politizada por la influencia del movimiento obrero en Europa. Con la abolición de la esclavitud formal aún reciente, y soportando jornadas laborales de hasta 18 horas, las trabajadoras norteamericanas llaman a la huelga general por la jornada de 8 horas. En tono de rebelión y hasta las últimas consecuencias, salen de la fábrica a las calles bajo la consigna: “Ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana”.

Los días siguientes son un relato de enfrentamientos a sangre. En plaza Haymarket de Chicago tuvo lugar una gran manifestación obrera reprimida por las fuerzas del estado, desembocando en 4 días de fuertes disturbios con decenas de muertos y centenares de heridos. Tras la muerte de 7 agentes, llegaron las torturas y sentencias de muerte. Estos 8 trabajadores condenados a muerte los recordamos hoy como los Mártires de Chicago.

En tanto a los paralelismos que queríamos extraer de este recordatorio:

  1. El internacionalismo era un pilar del movimiento obrero de entonces. Su muerte es hoy una jornada internacional de lucha. En un mundo actual de aparente hiperconexión, los movimientos se muestran incapaces de tener respuestas colectivas como antaño las hubo. Debemos trabajar por estar bien organizados en todas las escalas.
  2. La demanda era la jornada laboral de 8 horas ¿Por cuántas vamos ahora? ¿A cambio de cuánto? ¿Quién se librará de ello?

Quienes estudiamos

Hay quienes estudiamos por un futuro laboral no tan precario, inestable y falto de reconocimiento. Hoy parece que no quede otra que estudiar a su manera, con sus formas, sus tiempos y sus contenidos sesgados por la mercantilización de la vida. Acaban de eliminar la Literatura Universal como asignatura obligatoria en 2º de bachillerato. Todo lo que nos puedan enseñar desde la enseñanza formal acerca de la aplicación de nuestros conocimientos va a estar mediado por el éxito económico, la rentabilidad y la productividad. El conocimiento libre, la cultura popular o el espíritu crítico, son conceptos en seria amenaza de extinción.

Las hay que estudiamos, trabajamos y militamos. Que no conseguimos las becas que exigen una mínima excelencia, pues se consigue con una dedicación exclusiva al Grado y su modelo con su incesante carga de trabajo.

¿Acaso todo este esfuerzo nos garantiza salir de la precariedad y falta de expectativas?

No. El mundo laboral no está esperando a que nos graduemos para acogernos amablemente. Está a la espera de nuestra salida para bapulearnos con sus ofertas y exigencias. Mientras, el mundo académico ya se encarga de ofrecer carne de cañón para las empresas.

Nos vemos abocadas a ser becarias eternas sin garantías de estabilidad laboral. Los contratos en prácticas infinitos y sin remunerar, traspasando la línea entre el trabajo y la esclavitud: el salario. Ninguna institución oficial hace nada por paliar la situación. Las universidades firman convenios sin garantías para las estudiantes trabajadoras, la garantía se la queda la parte empresarial. Solo la respuesta colectiva de las afectadas podría revertir la situación. En ello trabajamos.

Quienes no estudiamos

¿Por qué? ¿No tenemos capacidades? ¿No tenemos interés? Todo lo contrario. Sin las oportunidades necesarias para encarar una inversión tan alta de horas y dinero y con la paulatina segregación en las escuelas, hay a quienes se nos desecha de la oficialidad educativa, relegándonos al último eslabón de la cadena de la precariedad. Pero no somos víctimas, somos supervivientes de un modelo económico que nos desecha constantemente.

Rechazamos el mensaje en los medios estudiantiles y académicos de la “generación más preparada de la historia” y su discurso elitista que denigra los trabajos peor valorados socialmente. No estudiamos para explotar a nadie ni ser mejores que quien no ha estudiado. Estudiamos para aprender y dotarnos de mayores herramientas en nuestras luchas. Somos científicas, historiadoras, arquitectas, ingenieras, camareras, artistas, mecánicas, barrenderas, albañiles. Somos todo lo que este sistema oprime, y le vamos a dar la vuelta.

¡No olvidamos a quienes lucharon antes que nosotras, no desistimos!

¡Viva el 1 de Mayo!

¡Viva la lucha internacional de todas las oprimidas!

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Huelga 9M. Defendemos lo público, construimos lo común

Toda la comunidad educativa está llamada a la huelga general el día 9 de marzo. Desde la Federación Estudiantil Libertaria llamamos a secundar las movilizaciones y a organizar desde ya todas las asambleas, protestas y acciones previas que sirvan para generar un clima de lucha antes de la huelga, porque no entendemos las huelgas como una lucha ocasional reivindicativa, si no como una oportunidad para ampliarla, generar movimiento y conseguir objetivos.

La educación pública sigue avanzando en su proceso de desvalorización, mercantilización y elitización. Las tasas no se reducen tanto como subieron, las universidades recurren más a la financiación privada, existe una gran incertidumbre en torno a la aplicación de la LOMCE, la cuestión de la selectividad o las reválidas. Creemos que la única forma de decantar toda esta incertidumbre es la organización y lucha cotidiana en los distintos frentes abiertos.

Debemos aprovechar las ocasiones de huelga para reivindicar con mayor fuerza los conflictos locales de cada centro de estudio que van más allá de las grandes reformas como el 3+2 o la LOMCE. Salas de estudio, trabajos remunerados, infraestructuras que no se caigan a pedazos, libertad de expresión y organización en los centros… Cuestiones que mediante la organización y la acción colectiva somos capaces de cambiar y así mejorar nuestras condiciones inmediatas de estudio y trabajo.

Esta multiplicidad de luchas tangibles, cercanas y que nos afectan a todas deben servirnos para hacer de la lucha algo extendido en el tiempo, no algo esporádico. Solo la lucha trae cambios y mejoras, pero también sabemos los límites estructurales de la actual educación pública en manos del Estado y el gran Capital. Por ello nosotras apostamos por una superación del actual modelo educativo, económico y político mediante la generación de contrapoderes que retornarán a la comunidad la capacidad de gobernarse a si misma, usurpando a las élites su poder. Algo que solo podremos construir desde la defensa inmediata de la educación pública frente a la apisonadora mercantilizadora.

Por todo ello desde la FEL apostamos por:

  • Derogación de las leyes mercantilizadoras (3+2, LOMCE, Reválidas…)
  • Desobediencia e insumisión en caso de aplicarse
  • Derecho a huelga estudiantil en todos los niveles
  • Derecho a decidir la educación que queremos: no dejar la educación en manos de políticos y empresarios
  • Supresión de los conciertos educativos
  • Formar asambleas y comités de huelga en cada centro de estudio que dinamicen la huelga y saquen sus propias reivindicaciones locales
  • Dar continuidad a la huelga ya sea en forma de movilizaciones periódicas o con espacios de encuentro que permitan hacer un seguimiento de las demandas.
  • Una educación gestionada de forma comunitaria por la comunidad educativa. De carácter inclusivo, feminista, laica, gratuita y universal.

Por una educación que nos ayude a transformar la sociedad, no a perpetuarla.

Panfleto del comunicado

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SENDA Nº 2 – Publicación de expresion y debate de la FEL

Este mes el proyecto ha crecido en cuanto al número de páginas y querríamos que siga siendo así. Para ello nos gustaría contar con la colaboración de todas las compañeras a través de cualquier aportación que soporte este formato: artículos militantes, expresión literaria o plástica, etc… Para el mes de marzo ha surgido la idea de preparar un número especial en torno a la temática de feminismos y género. A través de él nos gustaría superar la brecha de género que apreciamos en la autoría de los artículos que nos han hecho llegar y las secciones que hemos publicado.

Como ya dijimos: este fanzine pretende ser una herramienta de expresión y de debate interno de la FEL, de formación de las militantes y simpatizantes. En él recopilamos textos y reseñas escritas bien por ellas mismas o haciéndoselas llegar a la secretaría de formación o publicándolas en el espacio de la web federal destinado a dicho fin (http://felestudiantil.org/category/analisis/ ) a través de la secretaría de comunicación. Queremos remarcar que esos espacios públicos de la organización son de todas nosotras y constituyen un elemento importante para la cohesión y la democracia interna de la FEL. Sólo mediante la reflexión común en torno a las prácticas que llevemos a cabo podremos desarrollar tanto nuestros discursos y propuestas como nuestra estructura orgánica.

Para descargar PDF: Senda Nº 2 – Febrero 2017

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